Los Rockers
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Beto Muñoz Evangelisti
Las influencias de la radio y el colegio fueron el primer paso, pero la definitiva conversión vino de la mano de un regalo excepcional, un vinilo de kiss. Desde ese momento me dejé llevar por las guitarras afiladas y entré de lleno a lo que algunos llaman la hermandad del rock. Los 80 fueron la base inicial, bandas como Quiet Riot, Twisted sister en el naciente glam de aquella época acompañadas de ya consolidados como Ac Dc, Van Halen, Iron Maiden y Judas Priest forjaron a fuerza de actitud lo que más tarde serían características de mi carácter y la manera de ver la vida. Posteriormente con un paladar mas afinado vino el descubrimiento del rock de otras épocas, los cincuenta y su vigor juvenil, los sesenta y sus piezas maestras y los setentas con su fuerza y reflexión soñadora fueron adornando mi banda sonora, sin dejar de nombrar la influencia que a partir de los 90 dejó el nuevo aire de bandas, entre ellas las del movimiento grunge. De ahí en adelante ha sido un constante aprendizaje y en un ir y venir entre diferentes épocas y variantes de este ritmo embriagador. Esa es parte la razón por la cual me sumé a éste juego, sólo convertirme en un apóstol más, pero uno con huevos. Basta ya, no todo está dicho. Lo demás me importa una mierda. Siempre debe haber uno en las rocas, y ontherocks te lo da.
Beto en la red
Seba Cortes López
Los primeros acordes llegaron temprano a mi vida. Para lo chico que era, mi primer cassette fue inusual: Use For Illusion II - Guns 'n Roses. Incluso recuerdo sentirme malo por las calaveras de la carátula. Luego, los pasos fueron los necesarios, volver en el tiempo para ver las influencias, recordar los locos años del Rock&Roll, indagar en los estilos que le dieron vida al género e inevitablemente, derivar en el Blues, estilo que me inspira a diario. Apareció la tecnología de los discos compactos, y el primero en mis manos fue el Ten de Pearl Jam. Aún lo disfruto como el primer día, y sigo agradeciendo el espectro que me presento, Seattle y todo el grunge, luego las similitudes y llegar en algún momento a Alice in Chains, pasando necesariamente por Faith no More y disfrutando a Stone Temple Pilots y Soundgarden, entre muchos más. El rockero clásico está a mi izquierda, Que Rock es el clásico!, pero reconozco manejarme mejor en los nuevos estilos musicales del Rock. Incubus, Arctic Monkeys van en mis audífonos siempre. Tool y su apuesta experimental, Weezer y su nerd rock. En fin, una nueva camada de bandas que continúan haciendo del Rock parte fundamental en mi vida. El Blues me representa y Muddy Waters es blues, me divierte la vida del RockStar (the real rockstars) y los Rolling Stones le dan forma. La rebeldía me acomoda y James Dean es un referente que nunca olvido. On The Rocks es eso. Anda y dale, no importa cuando, lo que digan o las repercusiones, sólo vive rápido - sé inteligente - y escucha Rock&Roll.
Seba en la redEl Escándalo Payola
Por Jack Daniels.
Si bien el rock se ha asociado a escándalos y por miles, todos asociados a excesos y comportamientos pocos ortodoxos, el primer escándalo que surgió en esta industria fue uno creado imaginariamente y de la mano del vil dinero.
Así como al famoso gangster Al capone se le puso tras las rejas no por crímenes asociados a muertes o al contrabando de alcohol, sino por evasión de impuestos, a final de la década del 50 se usó un argumento económico para satanizar el éxito que tenían los sellos de pequeña envergadura frente a los grandes conglomerados.
La ASCAP ( American Society of Composers ) y las grandes compañías luchaban contra la potencia que generaba la nueva musica juvenil nacida en el seno de sellos pequeños y de la mano de la BMI ( Broadcast Music Incorporated ). Tanto el Rock n’ Roll como el Rhythm Blues llenaban los gustos de la juventud y ésta se dejaba llevar por el influjo de estos nuevos ritmos embriagadores.
La venta de millones de discos de éstos nuevos movimientos musicales para la ASCAP no se debía sino al pago de sobornos a los disc-jockeys para que colocaran tal o cual canción en sus parrillas radiales. De ésta acusación nació lo que se conoce como “El escándalo Payola”, que llevó al ámbito musical la casa de brujas que se practicaba a nivel político y social en los Estados Unidos. El Rock n Roll para parte de la sociedad americana era símbolo de degeneración moral y hasta se pensó que era una bandera de influencia comunista y de ésta manera contaminaría el sueño americano.
Es así como la problemática tomó ribetes nacionales. Se generó un sub-comité en el senado para investigar la Payola discográfica y empezaron a caer disc-jockeys a lo largo de todo el país. Salieron a luz importantes irregularidades, incluso tuvo que dimitir el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones tras orden del Presidente Eisenhower por haber aceptado unas vacaciones pagadas por parte de un conglomerado.
El mayor perjudicado fue el creador del término “Rock and Roll”, Alan Freed para quién cayó todo el peso de la ley. Si bien el reconoció recibir regalías por parte de diferentes entidades, su mayor pecado fue hacer ingresar ésta música maléfica en la juventud.
Freed término arruinado y muriendo a los 43 años, la indutria musical tradicional tomó las riendas del negocio musical , la inocencia de los 50 y de la música que vio nacer se esfumó, dejando eso sí su espiritú en las generaciones de músicos que vinieron.